
Cada vez que indagamos más en la historia sefardita de América Latina, nos encontramos con sorpresas inimaginables. Varios años han pasado desde que se escribió el artículo de la ascendencia judía del gobernador de Cartagena de indias, Don Gonzalo de Herrera y Tapia, un personaje de linaje hebraico que administró durante muchos años una de las ciudades más importantes del nuevo mundo en plena persecución por parte de la inquisición contra todo aquel que fuese de ascendencia israelita.
Hoy, una vez más, el historiador Felipe González de Otoya y mi persona Gabriel Fortich Barros, nos topamos con la genealogía judía del reconocido gobernador de Antioquia; Don Antonio de Portocarrero y Monroy, otro «Don» o «Señor» que supo ocultar de manera perfecta y con mucha astucia la sangre judía que corría por sus venas.
Don Antonio Portocarrero y Monroy

Don Antonio Portocarrero y Monroy, nació en Lima alrededor de 1600, fue caballero de la Orden de Calatrava y gobernador de Antioquia, el cual según don Tomás Cadavid Restrepo, se posesionó el 24 de diciembre de 1643. Teniendo graves dificultades con el ayuntamiento de la ciudad de Antioquia, pero simpatizando mucho con las gentes del Valle de Aburrá, y siendo la primera persona que trajo noticias de la villa española de Medellín (Extremadura) a esta lejana gobernación, dado que su linaje paterno era procedente de esta localidad española.
Este gobernador persuadió al padre Gómez de Ureña de la importancia de congregar a la comunidad en una localidad distinta del poblado de San Lorenzo y puede considerase como el primer actor en el traslado que se hizo al paraje de Altamira. Murió en ejercicio de su cargo como gobernador de Antioquia a principios de 1646, al muy poco tiempo ostentarlo y dejando viuda a su esposa, doña Juana (Joan) O’Driscoll MacCarthy, una noble dama irlandesa que había emigrado con sus padres, Denis O’Driscoll y Ellen MacCarthy después de la derrota de Kinsale en 1601 hacia La Coruña, Galicia, España, y dejando igualmente huérfanos a sus hijos Alonso, Antonio, Juan, Antonia y a su pequeña hija, Estefanía de Portocarrero, que desde esta última se conoce descendencia por su matrimonio con el gobernador de Santa Marta Francisco Núñez Velásquez, el cual se mencionará más adelante.
El abuelo materno judío de Antonio Portocarrero

Germán Suárez Escudero nos cuenta que el gobernador Antonio Portocarrero y Monroy, tenía una particularidad y era que siempre condimentaba sus conversaciones con referencias a la importancia de su linaje, pues era nieto de don Francisco de Monroy Portocarrero, natural de Medellín de Extremadura, quien era Caballero de Calatrava desde 1636, siendo esta al parecer una de sus estrategias para ocultar su ascendencia judía ante una sociedad que a la más leve sospecha te podría denunciar como marrano y mucho más si ocupabas un puesto de alto rango.
El investigador Enrique Soria Mesa en una de sus más recientes ponencias que acerca de la usurpación de apellidos por parte de los judaizantes, menciona a la familia Gutiérrez de Nazca, la cual llegó al Perú en cabeza del abuelo de Antonio el comendador de la Nazca, Don Alonso Gutiérrez y Gutiérrez, natural de Zafra, Badajoz en Extremadura, y quien fue hijo, nieto y bisnieto de judíos conversos extremeños, siendo el últimos de los conversos su hermano D. Alonso Gutiérrez de Toledo. Aunque el abuelo judío de Don Alonso Portocarrero, no fue quien nos entusiasmó a escribir sobre su ascendencia marrana, es importante mencionarlo pues puede que esto nos dé la respuesta al por qué su madre casa con Don Alonso de Monroy y Portocarrero, quien al igual que ella, era mitad noble, mitad hebrea.
María Hidalgo la abuela extremeña y de linaje hebraico

Don Antonio Portocarrero y Monroy natural de Lima (Perú), era hijo de D. Antonio de Monroy y Portocarrero, natural de la Villa de Zalamea en Extremadura y de Isabel de Mendoza, natural de la ciudad de Lima (Perú). sus abuelos paternos eran el noble Francisco de Monroy y Portocarrero natural de Medellín y María Hidalgo natural de la Villa de Zalamea en Extremadura, mientras que sus abuelos maternos eran el ya mencionado judío Alonso Gutiérrez natural de Villa de las Brozas también en Extremadura y Constanza de Mendoza Rivero de Medina del Campo.
En la limpieza de sangre impuesta por la Orden de Calatrava, se indagaba acerca de su ascendencia que la cual resultó sucia por parte de padre y madre, sobre su abuela paterna el mismo documento advierte por medio de un testigo que: «Don Antonio Monroy, padre del pretendiente, no se tiene por limpio porque María Hidalgo su madre es descendiente de judíos por la razón siguiente, primero, porque María Hidalgo es hija de Cristóbal de Sosa, los cuales Sosas son judíos porque les toca el apellido de (Barbaroza o Barbaroja), preguntado que quien no sabe que los Sosa particularmente Cristóbal Sosa padre de María Hidalgo tiene el apellido de (Barbaroza o Barbaroja), dijo que lo sabe, porque Hernando de Sosa, natural de esta Villa de Zalamea caso con una hija de (Barbaroza o Barbaraza) judía en su ley y de este matrimonio procedió Rodrigo de Sosa que casa con Beatriz Cordobesa (Córdoba?) y estos tienen por hijos a Cristóbal de Sosa que casó con Juana Núñez Hidalgo padres de María Hidalgo la abuela paterna del pretendiente.»
¿Endogamia de casas judías de primer nivel en Cartagena de indias?

Además de la clara coincidencia de que tanto la abuela paterna como el abuelo materno sean dos descendientes judíos extremeños, no nos deja de sorprender que Estefanía de Portocarrero y Monroy la hija de Don Antonio halla casado con el gobernador de Santa Marta Francisco Núñez Velásquez de Quero quien era hijo de Diego Núñez Velásquez de Quero, natural de Curiel y el cual era de origen judío por casi todos los costados.
Una de las hijas de esta pareja María Antonia Núñez Velásquez de Quero y Monroy casaría en Cartagena de indias con el Capitán Gonzalo de Berrío Guzmán y Herrera nieto paterno del gobernador judío Gonzalo de Herrera y Tapia quien era esposo de Francisca Pérez Maldonado a la cual en una investigación reciente se le descubrió como nieta de Pedro de Coronado Maldonado, el Mozo y Isabel de Marmolejo, mencionados en el libro de Los conversos y la Inquisición sevillana – Volumen5 – Página 432, de Juan Gil.
Por último otra coincidencia la encontramos en el hermano de Francisco Núñez Velásquez de Quero quien era Diego Núñez Velásquez de Quero quien casa con Isabel Gómez de Alarcón quien era hija de Luisa de Alarcón y Colombo, una canaria hija de los comerciantes también canarios Gregorio Álvarez de la Cruz y Isabel de Alarcón y Colombo que se habían avecindado hacia un tiempo en la ciudad de Santa Marta, descendientes de Mateo de Alarcón Merchante nieto del comerciante judío converso Juan Merchante que habia casado con Catalina Álvarez.


















































